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Información sobre los estadios
Astrocitoma cerebral de grado bajo
Astrocitoma cerebral de grado alto
Astrocitoma cerebral de grado bajo
Los astrocitomas cerebrales de grado bajo (grado I [pilocítico] y grado II) tienen un pronóstico
relativamente favorable, sobre todo si es posible realizar una escisión
completa.[1,2] En los esquemas de clasificación de los tumores cerebrales de la Organización Mundial de la Salud, los tumores de grado 1 son astrocitomas pilocíticos. La variante pilomixoide del astrocitoma pilocítico puede ser una variante más dinámica y puede tener mayor probabilidad de diseminarse.[3] No se dispone de un sistema de estadificación generalmente reconocido.
La diseminación del tumor, cuando se presenta, suele ser por extensión contigua; casi nunca se
disemina a otros sitios del sistema nervioso central. Aunque la metástasis no es
probable, los tumores pueden tener un origen multifocal, especialmente cuando
están relacionados con la neurofibromatosis tipo 1 (NF-1). Los astrocitomas de grado bajo tienen
predilección por ciertos lugares de la anatomía de los niños, como el cerebelo, el diencéfalo (es decir, el quiasma, el hipotálamo y el tálamo) y el tronco encefálico.
Los pacientes de NF-1 constituyen un grupo especial con gliomas de grado bajo. Por lo general,
no se necesita tratamiento para aquellos tumores incidentales que se detectan
mediante gammagrafías de seguimiento. Las lesiones sintomáticas o las que muestran una evolución en las radiografías pueden necesitar tratamiento.[4]
Astrocitoma cerebral de grado alto
El astrocitoma de grado alto o maligno (astrocitoma anaplásico [grado III] y
glioblastoma multiforme [grado IV]) se pueden presentar en cualquier encima de la tienda
del cerebelo. Con frecuencia, el astrocitoma maligno es localmente invasor y
extenso.[1,2] Se puede presentar diseminación por vía del espacio subaracnoideo. Se notificaron metástasis afuera del sistema nervioso central, pero son extremadamente infrecuentes hasta después de recidivas locales múltiples. No se dispone de un sistema de estadificación generalmente reconocido. Los marcadores
biológicos, como la sobreexpresión de p53 y el estado de la mutación pueden ser predictores útiles del desenlace en pacientes de gliomas
malignos.[5] Aunque el astrocitoma maligno tiene un pronóstico generalmente
precario en los pacientes más jóvenes, puede irles mejor a los que padecen de astrocitoma
anaplásico y aquellos en quienes es posible realizar una resección macroscópica
total.[6]
Bibliografía
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Pollack IF: Brain tumors in children. N Engl J Med 331 (22): 1500-7, 1994.
[PUBMED Abstract]
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Deutsch M, ed.: Management of Childhood Brain Tumors. Boston: Kluwer Academic Publishers, 1990.
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Komotar RJ, Burger PC, Carson BS, et al.: Pilocytic and pilomyxoid hypothalamic/chiasmatic astrocytomas. Neurosurgery 54 (1): 72-9; discussion 79-80, 2004.
[PUBMED Abstract]
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Molloy PT, Bilaniuk LT, Vaughan SN, et al.: Brainstem tumors in patients with neurofibromatosis type 1: a distinct clinical entity. Neurology 45 (10): 1897-902, 1995.
[PUBMED Abstract]
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Pollack IF, Finkelstein SD, Woods J, et al.: Expression of p53 and prognosis in children with malignant gliomas. N Engl J Med 346 (6): 420-7, 2002.
[PUBMED Abstract]
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Finlay JL, Boyett JM, Yates AJ, et al.: Randomized phase III trial in childhood high-grade astrocytoma comparing vincristine, lomustine, and prednisone with the eight-drugs-in-1-day regimen. Childrens Cancer Group. J Clin Oncol 13 (1): 112-23, 1995.
[PUBMED Abstract]
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