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Aspectos generales de las opciones de tratamiento
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Puntos importantes de esta sección
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Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con cáncer de células renales.
Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con cáncer de células renales. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de
investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información
sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el
tratamiento estándar.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se utilizan cinco tipos de tratamientos estándar:
Cirugía
Para tratar el cáncer de células renales, a menudo se usa cirugía para extirpar parte del riñón o todo el riñón. Se pueden usar los siguientes tipos de cirugía:
Una persona puede vivir solo con parte de un riñón que funcione, pero si se sacan los dos riñones o si no están funcionando, la persona necesitará diálisis (procedimiento para limpiar la sangre mediante una maquina exterior al cuerpo) o un trasplante de riñón (reemplazo con un riñón sano donado). Un trasplante de riñón puede hacerse cuando la enfermedad está solamente en el riñón y se puede encontrar un riñón donado. Si el paciente tiene que esperar hasta que se le done un riñón, se le da otro tratamiento según sea necesario.
Cuando no es posible usar cirugía para extirpar el cáncer, se puede usar un tratamiento que se llama embolización arterial para reducir el tamaño del tumor Se realiza una pequeña incisión y se inserta un catéter (tubo delgado) en el vaso sanguíneo principal que fluye hacia el riñón. A través de este catéter se inyectan pequeños trozos de una esponja gelatinosa especial en el vaso sanguíneo. Las esponjas impiden el flujo de la sangre al riñón y evitan que las células cancerosas reciban oxígeno y otras sustancias que necesitan para crecer.
Aunque el médico saque todo el cáncer que puede ver en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. El tratamiento que se administra después de la cirugía para aumentar la probabilidad de que el paciente se cure se llama terapia adyuvante.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer que usa rayos X de alta energía y otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina afuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca de él. La forma en la que se administra la radioterapia depende del tipo de cáncer que se está tratando y del estadio en que se encuentra.
Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante la destrucción de las células o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra en forma oral o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y afectan a células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional). La forma en la que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se está tratando y del estadio en que se encuentra.
Terapia biológica
La terapia biológica es un tratamiento que estimula la capacidad del sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se emplean sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para estimular, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. Este tratamiento se conoce también como bioterapia o inmunoterapia.
Terapia dirigida
La terapia dirigida utiliza medicamentos y otras sustancias que pueden identificar y eliminar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. Las sustancias antiangiogénicas se usan para un tipo de terapia dirigida que se puede administrar para tratar el cáncer avanzado de células renales. Impiden que se formen vasos sanguíneos en un tumor y hacen que el tumor tenga hambre y deje de crecer o se encoja.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
En la presente sección del sumario se hace referencia a tratamientos en
evaluación en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen todos los
tratamientos nuevos que se están considerando. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.
Trasplante de células madre
Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se sacan de la sangre o de la médula ósea de un donante y se le dan al paciente mediante una infusión. Estas células madre que se reinyectan luego crecen (y restauran) las células sanguíneas del cuerpo.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no ha mejorado. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recurra (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Los ensayos clínicos tienen lugar en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la base de datos de ensayos clínicos del NCI.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento pueden basarse en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.
Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección ha cambiado o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
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